31.10.13

El río Guadalajara

Para muchas poblaciones colombianas el río que las atraviesa significa un recurso importante para su desarrollo hídrico en aspectos ambientales, económicos, y -la más importante de todas-, su consumo diario. Valores exclusivos que mínimamente son devueltos en acciones encaminadas a su protección, y que pueden observarse en su contaminación y caudal en espacios céntricos de sus entornos, como ejemplo el río Bogotá, el río Cali, y el caso que nos compromete en este texto. A través de las anécdotas el blog que se pública dedica algunas líneas al río Guadalajara, con lugares comunes para los que han visitado sus aguas expresados en tres momentos: al ser espacio de paseo escolar, símbolo de calamidad, y un lugar para todos.


Primer chapuzón: paseo de escuela
De vez en cuando el profesor Ramírez decidía sacarnos de paseo al río de las piedras, desde la escuela Manuel Antonio Sanclemente subíamos por la carretera destapada al ritmo deportivo del maestro, entusiasmados por la famosa varita que invitaba a no quedarnos atrás. Pasando por el Batallón Palacé, espacio estratégico que años atrás nunca “percibió” la presencia de los paramilitares a escasos cuarenta minutos entre la Magdalena y Guaqueros; luego “el charco del burro”, tal vez con la misma anécdota de sus similar caleño; la bocatoma y sus túneles para el arte de “sígame está pues”; a su lado “burbujas”, donde una sola fumarola de bareta se mezclaba con la gorobeta y el aíre; más adelante un metedero llamado “villa del río”; prosiguiendo se encontraba la granjita, bañadero preferido por muchos por sus pilones de cemento; el panorama se alternaba con algunas casas, un motel, sitios de venta de “fritanga”, tiendas, y antes de llegar a “puente negro” y pasar los dos “coscorrones” por su empinada subida, nos quedábamos en un espacio propicio para disfrutar desde las diez de la mañana hasta las tres de la tarde, regodeo total que incluía risas, burlas, bolas de arena mojada en la espalda de los descuidados, la infaltable pelea a escondidas para resolver viejos problemas, la búsqueda frenética de esos pequeños peces feos llamados corronchos debajo de las piedras, y el compartir el almuerzo con todos: los que traían mucho, los que traían poco, los que nada traían.        



Segundo chapuzón: una extraña muerte “burlesca”
Otro día, un viernes en el puente que da entrada al barrio El Albergue, donde queda el límite del Colegio Académico, y las aguas del Guadalajara están disminuidas, nos encontramos ante un tumulto de estudiantes –los que iban para el Gimnasio Central del Valle en dirección contraria a los que andábamos para el Académico-  mirando hacia el fondo del recorrido un poco turbulento del río,  la escena era perturbadora, morbosa y hasta irónica en los comentarios que se oían, un hombre yacía muerto boca arriba con la protuberancia de su estomago, hasta que la “fiesta” termino, y los policiales ordenaron desalojar el sitio para la movilidad y hacer el levantamiento del cadáver. Al día siguiente la noticia era absurda, el finado sufría de hidropesía, y había sucumbido en las mojadas piedras del Guadalajara, con comentarios que iban y venían con la rapidez de un pueblo chismoso donde todo muerto se sabe, conoce, crítica o vanagloria, y particularmente el occiso que trascendía en popularidad con un cuento negramente cargado de humor bugueño con noticia de segunda en El Tabloide y El Caleño, confirmando que en el velorio la ataúd nunca pudo cerrarse ante el tamaño del vientre, y el tumulto de personas que acudían a ver tan misteriosa escena trasladada a su sepultura en medio de la algarabía y los curiosos que deseaban ver como era su entierro.             

Tercer chapuzón: el río de todos
El río se convierte en escenario de encuentro familiar los fines de semana para el tradicional paseo de olla, evento que con el pasar de los años se busca más arriba de lo acostumbrado para evitar tumultos y encuentros con otros paseantes, y en fechas festivas donde el agobiante sol es motivo de excusa para rematar “la juma de ayer”. Espacios para encuentros amorosos, ladrones en la caza de desamparados bañistas, y pescadores fortuitos entusiasmados en pescar alguna sabaleta, suman al paisaje de un día cualquiera del año con buen clima, obviamente con cambios que algunos critican y otros valoran en asuntos como la pavimentación de la vías de acceso a la zona montañosa, y la cada vez incesante urbanización, lo que ha traído más contaminación, y el deterioro de ese recurso natural básico para la ciudad de Buga. También como paisaje alterno a practicas deportivas en bicicleta, al trote y a pie; como  escenario de un acto extremo, sin importar riesgos y condiciones de seguridad, galladas de jóvenes subían con neumáticos de llantas de camión infladas para tirarse en algunos tramos donde las corrientes eran fuertes y las piedras servían de pared de rebote, en algunos casos saliendo y repitiendo la acción hasta el cansancio; y para nuestros ojos, en tiempos de invierno, verlo crecido, enfurecido, y marrón en busca del río Cauca, todo un espectáculo, no tanto para los afectados por las inundaciones que han asentado sus viviendas en las riveras y sufren las consecuencias de una pésima planificación municipal o urbanística.      

Nota ambiental
Volver al río debe ser una causa importante para los encargados de la enseñanza escolar, realizar actividades encaminadas a su conservación y limpieza podría ser el principio de una educación alterna en los escenarios familiares bugueños tan acostumbrados a utilizar las aguas del Guadalajara para su divertimento y usufructo. Aspecto que seguro algunos docentes han realizado o incentivado, pero que no debe sucumbir ante el presente que tiene nuestro río, y su futuro incierto ante las amenazas ambientales que se observan cada metro recorrido desde la carretera panamericana hasta su nacimiento.      

Imagen
Biblioteca Departamental Jorge Garces Borrero y BEYMAN E. VELEZ SANCHEZ. Puente sobre el río Guadalajara y 603269. BUGA: Biblioteca Departamental Jorge Garces Borrero, 1963. 20X25.
Tomado el jueves 31 de octubre de 2013].Disponible en Biblioteca Digital. Universidad Icesi.
http://hdl.handle.net/10906/58127




27.8.13

Siempre presentes

Recuerdo ese efecto que me causaba la Chiva –bus escalera- llena de gente a la hora de subir a la zona montañosa de Buga, todos saludando, felices, con los costales llenos de las necesidades alimenticias compradas en los graneros al fiado, y para usufructo en la semana para sus familias y jornaleros. Estopas -como dice mi papá- atestadas de otros productos igualmente originados por otras personas sobre la otra banda de la montaña, aquellas que habían bajado atiborradas de productos necesarios para la canasta familiar de la gente del pueblo: cilantro, banano, plátano, lulo, mora, tomate de árbol, cidras, yucas, etc. Canje milenario de tradición campesina que fue variando con el pasar de los tiempos, y que parece hemos perdido ante el “monstruo” del supermercado intermediario, las multinacionales con libre comercio, y la poca protección del Estado que desembocó tardíamente en la crisis que vivimos por medio de la protesta social.    
  
Campesino octogenario labrando su camino. 
Los colores de las plazas de mercado son la extensión de la naturaleza hecha vida con las manos del labriego: tierra, agua, aíre en comunión al gusto de meter los dedos en la humedad de un piso para sembrar la semilla, verla crecer con la esperanza de un fruto que buscara la luz para ser recogido, y traspasado en el circulo solidario de los beneficios alimenticios. Proceso natural, laboral, y social que parece se desconoce con el tratamiento que se les entrega a los benefactores más humildes de la escala productiva del comercio agrario, el campesino humilde, entregado a su parcela, y explotado con los pocos subsidios que se les entrega con altos costos a futuro, y la competencia desleal con la importación de “eso” que podemos producir y potenciar.   

Acciones de defensa interna ante nuestros productos agrícolas, comprando los productos en nuestras plazas sin el intermediario “exitoso” o en pequeñas tiendas de ese orden, creara la conciencia necesaria para volver un poco a lo básico de nuestra tradición campesina, aquella que constantemente observamos en nuestros vínculos familiares, y que debemos valorar con los significados que yuxtaponen  nuestro pasado y presente.

Parte de la sociedad colombiana se pellizca, sale de cierta obnubilación ante el momento que vivimos con el valor de un grupo social que asumió la decisión de parar este país, hacer notar sus pedidos, y desbaratar esa idea política y comercial que indica que este país es más prospero por sus intercambios comerciales. Siempre presentes, no estaban ausentes, tal vez olvidados, pero nos hicieron recordar que existen, y son fundamentales para el camino de trocha que se sigue recorriendo.  

Por eso, recordando las palabras de mi amiga Verónica Salazar Baena, y su práctica lucidez, bueno es recordarlo: “Respetada Señorita, Estimado Muchacho: Es inconcebible que después de 50 años de conflicto agrario, con casi 300.000 muertos y cinco millones de desplazados, a estas alturas usted se desayune con que los campesinos colombianos sufren... ¿O es que usted creía que los muertos eran mentira, los defensores de derechos humanos eran cansones, los desplazados eran turistas, los pobres eran perezosos y el TLC era el progreso?”


¡Apoyo total! 

15.8.13

Primeras Jornadas de Cine e Historia

Del 23 de agosto al 4 de septiembre

Lugar y hora de las conferencias
Teatro Delia Zapata Olivella
Carrera 6 No. 10-76
4:00 p.m. Entrada libre.

Conferencia inaugural
Cine e Historia: Una relación interdisciplinaria
Por: Yamid Galindo Cardona.
Viernes 23 de agosto.

Conferencia de clausura
Primero fue el documental, una forma de explicar la Historia
Por: Yamid Galindo Cardona.
Miércoles 4 de septiembre.


Lugar de proyección
Teatro México, Auditorio Fundadores
Calle 22 No. 5-91, Universidad Central
3:30 P.M.
Ingreso por persona a cada proyección $2.000.

Obras a exhibir
Lunes 26
-1492: La Conquista del Paraíso, de Ridley Scott. Año, 1992, Gran Bretaña.
Sinopsis: Cristóbal Colón, un navegante genovés, sueña con encontrar una ruta marítima nueva que permita al reino de Castilla llegar directamente a los mercados de Asia, a fin de prescindir de los intermediarios que encarecían las mercancías. Colón había presentado su proyecto al rey de Portugal, pero los expertos lo rechazaron porque lo juzgaron factible pero ruinoso. También en Castilla fue rechazado al principio. A pesar de todo, finalmente consigue el apoyo del padre Marchena y del armador Martín Alonso Pinzón. Además, el banquero valenciano Luis de Santángel le promete una audiencia con la Reina Isabel de Castilla, que aprueba el proyecto. El 3 de agosto de 1492, Colón zarpa del Puerto de Palos, ignorando que entre Europa y Asia se interponían un continente (América) y un océano (el Pacífico) que no figuraban en los mapas. El 12 de Octubre de 1492, 'La Pinta', 'La Niña' y 'La Santa María', atracan en una pequeña isla del Caribe a la que llamarán San Salvador. Colón ha descubierto un nuevo continente que ensancha los límites del mundo conocido hasta entonces. Comienza entonces uno de los capítulos más brillantes de la Historia de la humanidad. (FILMAFFINITY)

Martes 27
-Aguirre la Ira de Dios, de Werner Herzog, 1972, Alemania.
Sinopsis: En 1560, poco después de la destrucción del imperio inca, una expedición española parte de las montañas de Perú rumbo a las selvas del Amazonas, en busca de la legendaria tierra de El Dorado. A través del diario del fraile Diego Gaspar de Carvajal iremos conociendo detalles y circunstancias de aquella peligrosa aventura. (FILMAFFINITY)

Miércoles 28
-El Dorado, de Carlos Saura, 1988, España.
Sinopsis: En el mítico país de El Dorado las ciudades son de oro y los hombres cubren sus cuerpos con áureas vestimentas. Es la historia de Pedro de Ursúa, el atractivo y joven capitán de la expedición, vencedor de los negros cimarrones del Paraná. Es la historia de Lope de Aguirre, un vasco con sueños de gloria que se unió a la expedición de Ursúa para buscar lo que no había encontrado en su vida: la paz. Es la historia de Elvira, hija de Lope, la historia de doña Inés de Atienza, la mujer más bella del Perú; la historia del indio Uiracuru, guía de la expedición. Es la historia de 300 hombres que empeñaron sus haciendas y sus almas en el descenso del más grande e ignorado río del mundo. (FILMAFFINITY)

Jueves 29
-Cabeza de Vaca, de Nicolás Echavarría, 1991, México.
Sinopsis: En 1527, durante los primeros años de la conquista española, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, tesorero de Carlos I de España, se embarca en la expedición de Pánfilo de Narváez a Florida. La expedición naufraga en las costas de Louisiana. Alvar es hecho prisionero y convertido en esclavo. Después de sufrir todo tipo de humillaciones es dejado en libertad. Se reencuentra con cuatro compañeros y juntos emprenden un viaje de cuatro años que culminará en lo que hoy es el territorio de Sinaloa. (FILMAFFINITY)

Viernes 30
-La última Cena, de Tomás Gutiérrez Alea, 1976, Cuba.
Sinopsis: En el siglo XVIII la aristocracia cubana se concebía a sí misma como patricia, aureolada por ejercer "un esclavismo benévolo", aparentemente menos cruel que el de otros países cercanos. Un conde se tomó demasiado en serio ese predicado y sustituyó a Cristo para "humillarse ante sus siervos" en una Semana Santa que le acarreó algunos quebraderos de cabeza y puso de estandarte las de los supuestos apóstoles, escogidos entre la dotación de su plantación cañera. (FILMAFFINITY)

Sábado 31
-La Misión, de Roland Joffé, 1986, Gran Bretaña.
Sinopsis: Hispanoamérica, siglo XVIII. La acción se desarrolla en la jungla tropical próxima a las cataratas de Iguazú. Allí un misionero jesuita, el padre Gabriel (Jeremy Irons), sigue el ejemplo de un jesuita crucificado, sin más armas que su fe y una flauta. Al ser aceptado por los indios guaraníes, Gabriel crea la misión de San Carlos. Entre sus seguidores está Rodrigo Mendoza (Robert De Niro), ex-traficante de esclavos, mercenario y asesino, que se hace jesuita y encuentra la redención entre sus antiguas víctimas. Después de luchar juntos durante años, se enfrentan a causa de la independencia de los nativos: Gabriel confía en el poder de la oración; Rodrigo, en la fuerza de la espada. (FILMAFFINITY)

Lunes 2
-El Puente de San Luis Rey, de Mary McGuckian, 2004, Gran Bretaña.
Sinopsis: Perú, siglo XVIII. Una historia basada en los caprichos del azar se desarrolla desde los burdeles y los teatros de Lima a la majestuosa Corte de España, desde los palacios arzobispales peruanos a la Inquisición de Madrid. Cuando el puente de San Luis se rompe, cinco viajeros se precipitan al abismo. ¿Es el azar o la mano de Dios lo que reunió a estas cinco personas en ese lugar en ese momento fatídico? O, por el contrario, ¿fueron ellos mismos los responsables de lo que ocurrió? (FILMAFFINITY)

Martes 3
-De amores y delitos –Serie de tres capítulos-, Colombia 1995.
La idea de esta obra de tres capítulos pertenece a Gabriel García Márquez, colaboraron en la investigación histórica Margarita Garrido, Pablo Rodríguez y María Teresa Calderón. Tres cortometrajes realizados en súper 16 mm., a color y cada uno son 52 minutos de duración, llevadas primero al cine y luego a la televisión colombiana  

El Alma del maíz, de Patricia Restrepo.
Reparto: Lina Lozano (Salvadora Tapias), Diego Vásquez (Lorenzo Moya), Humberto Dorado, Luis Eduardo Arango, Álvaro Bayona (Sacristán Rebolledo).
Sinopsis: relata la rebelión de las chicheras de Guateque, en Boyacá, contra la llegada de una nueva empresa: la elaboración legal del aguardiente. Ante estas nuevas circunstancias, la producción de chicha trata de sobrevivir entre las mayorías indígenas y mestiza, en una época en que su batición ya generaba controversia. Las chicheras de Guateque libraron "la primera guerra de las bebidas".

Amores ilícitos, de Heriberto Fiorillo.
Reparto: Róbinson Díaz, Magaly Caicedo, Cristóbal Errázurriz, Kristina Lilley.
Sinopsis: una historia de amor imposible entre razas sucedida en Santa Fe de Antioquia en 1784. La relación amorosa entre Felipa, una esclava negra, y Alejandro, el hijo de una de las familias más notables de la ciudad, es reprobada por la moral cristiana, por la sociedad y por la ley que prohibía en aquel entonces "el cruce" de razas, con la idea de impedir la degradación de la sangre hispánica. Los amantes serán separados por orden de las autoridades y mientras a Felipa tratan de asesinarla, a Alejandro intentan casarlo con una joven de sociedad.

Bituima 1780, Luís Alberto Restrepo.
Reparto: Marcela Agudelo (Sofía Millán), Rölf Abderhalden (Sierra), Humberto Dorado (Diego Millán).
Sinopsis: relata la historia de los Millán, gamonales del siglo XVIII, quienes monopolizan el poder legal y de hecho en la villa de Bituima, sin respetar siquiera la autoridad eclesiástica. La corrupción y abusos que ejercen sobre todos los habitantes, e incluso sobre miembros de la misma familia, convierten aquel poblado en un lugar imposible para vivir. La llegada de un funcionario de la corona significará un cambio radical en la situación de aquel lugar.


Cordialmente invitados.




11.8.13

Buga: pueblo patrimonio

La idea de catalogar una población como patrimonio de parte del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo,  es la de convertirla en destino de turismo cultural, obviamente con los antecedentes ya corroborados en la tradición oferta y demanda de personas que usan estos sitios como uno de sus destinos para el esparcimiento veraniego o religioso. La página del ministerio advierte que  “la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia es un programa del MCIT, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura y el Fondo de Promoción Turística (FPT), cuyo fin es fomentar el desarrollo sostenible, la apropiación del patrimonio, y la participación de la comunidad en los municipios con mayor valor histórico y turístico en el país, y que han sido declarados bienes de interés cultural a nivel nacional”.

El patrimonio religioso y arquitectónico de algunas de sus cuadriculas urbanísticas, son el eje sobresaliente para las acciones esperadas con ese nuevo rotulo que se le entrega a la “ciudad señora”, buscando por medio del turismo un factor de crecimiento económico ya vigente y en constate crecimiento para el grupo de los Padres Redentoristas con el Señor de los Milagros, y nulo para otros grupos que se mueven en esa órbita, esperando que esa participación de la comunidad bugueña se vea reflejada en todos los procesos que representan esa motivación estatal, y no en unos pocos empresarios ligados a favorecimientos politiqueros de la administración pública en todas sus instancias.


Deben aparecer nuevas ofertas ligadas al enganche religioso para aumentar la oferta, floreciendo  la creatividad e incrementándose la política cultural, saliéndose de los circuitos del centro histórico y ligándose a las periferias de la ciudad y sus zonas rurales. Desde el aspecto académico en las escuelas y colegios, podría incentivarse ese “cariño oculto” por la ciudad con respecto a su pasado y presente en las necesidades sociales y culturales, además de sus posibilidades para el futuro con esa nueva estrategia de ser patrimonio cultural del país, lo que directamente se liga a la carrera de Licenciatura en Historia de la Universidad del Valle en su sede de Buga, para que su pensum cambie al énfasis o especialidad en patrimonio histórico, oportunidad que aparece en el presente con su coyuntura, y que daría un viraje interesante en sus próximos estudiantes con temas locales y necesarios para el reconocimiento de nuestro entorno. 

Decir que “todo tiempo pasado fue mejor” es una constante en aquellos que entran en la nostalgia de la infancia y juventud al recordar lo que vivieron en su terruño con familia, amigos y sitios especiales de divertimento: las salas de cine clausuradas y convertidas en iglesias cristianas, los charcos en el Río Guadalajara, las rumbas de negocio en casas particulares, los viejos restaurantes, los programas radiales de Voces de Occidente y Radio Guadalajara, la Semana Santa del famoso padre Obando en la parroquia de Santa Bárbara, las actividades de las escuelas y colegios –Manuel Antonio Sanclemente, Graciana Álvarez, Académico, ITA, Gimnasio Central del Valle, y Tulio Enrique Tascón-, las empresas y sus obreros, etc. Apareciendo en las  páginas de Facebook grupos como “Buga por siempre” y “Buga en fotos” que ponen el acento en aquella nostalgia por los espacios urbanos transformados o inexistentes, y los personajes cotidianos y reconocidos por la sociedad ya desaparecidos, patrimonio único  que se rescata en el presente con otros medios, mensajes y acciones destinadas al comentario rápido, sin profundidad y sin el necesario análisis sobre lo que significaron en el entorno social, en conclusión aspectos que se recuerdan y calan en lo cotidiano con la rapidez del instante.  

Gran oportunidad la que se presenta al incluir a Buga como pueblo patrimonio de la nación, momento crucial para intervenir social y culturalmente a la población con un plan que integre sitios de interés, arquitectura, monumentos, reservas naturales, gastronomía, entre otros; por lo tanto la elaboración de cartillas, guías, y videos, sumaran el factor pedagógico de integración con los visitantes, para decirles que el parque de las iguanas también se llama Parque Cabal, que en Buga se estrenó el primer largometraje del cine colombiano en uno de sus teatros, que la religiosidad es pan de todos los días con sus peregrinos externos, que su afluente hídrico refresca los fines de semana, que su zona rural reserva naturalmente el patrimonio de la biodiversidad, etc. ¡Quedan los caballos ensillados!   


Nota para dar en el clavo
Examen juicioso del tema patrimonial venido a menos, y en retrospectiva para evitar que se repitan, sería investigar que sitios de la arquitectura local venidos del Siglo XIX fueron destruidos y transformados ante los antojos mercantiles en los últimos treinta años, algunos con el boom económico alterno implementado por los “mágicos”, ejemplo conciso la casa esquinera de la carrera séptima con calle quinta -en su interior tenía patio empedrado y jardín alterno, piezas y corredores amplios, y dicen, “espanto incluido”-, la cual en su frente pintado con cal de la carrera séptima, fuera homenajeada fílmicamente en La Virgen y el Fotógrafo -1983- por Luis Alfredo Sánchez; destruida para construir una serie de apartamentos que cambiaron drásticamente el entorno urbanístico de la calle, ¿qué pasó con la curaduría urbana?, ¿por qué se destruyo un bien de interés patrimonial y  arquitectónico?

Fuentes

Imágenes


Tomadas de “Buga por Siempre”, página de Facebook
-Teatro Montufar –sin año-,  Cortesía Claudia Guerrero. Archivo, Álvaro Guerrero.
-Imagen esquina carrera séptima con calle quinta –sin año- 

10.7.13

Parodia y animación hitleriana –última parte-

Oliver Hirschbiegel dirigió en el año 2004 la película alemana Der Untergang, titulada en Latinoamérica El Hundimiento, adaptación del texto literario de  Joachim Fest quien reconstruye los últimos días de Adolfo Hitler en el búnker; además de las memorias de Gertraudl Humps Junge, quien ofició como secretaria del Fuhrer, quien cumple un papel secundario en el filme. Observamos en la cinta al dictador con  diversas reacciones ante el mando militar y sus más allegados ante la inminente derrota por la llegada del frente militar ruso que tenía sitiado a Berlín, y su posterior suicidio. La fabulosa actuación de Bruno Ganz nos traslada con su rostro, gestos, y movimientos, a un ser humanamente sufriente y desencantado de sus generales más cercanos, sin dejar a un lado su oprobiosa decisión de llevar hasta el final su empresa bélica con el pueblo alemán como “carne de cañón”.
A primera vista -teniendo en cuenta la seriedad del tema- el lector se pregunta si se trata de una parodia sobre Hitler, la respuesta es negativa. Entonces: ¿por qué la película ha trascendido en la parodia universal, sin ser una obra cómica? Porque el público ha aprovechado una de sus escenas para mutarla a su conveniencia,  embromando situaciones del acontecer mundial, nacional, regional y local. Lo paradójico es que ha puesto a Hitler como el centro de atención de las acciones más inverosímiles y ridículas, pasando por el trabajo de edición visual en el cambio de subtítulos, y en la constante reproductibilidad técnica en los canales regulares de internet con un título especial, Hitler se entera...             
         
Hitler se entera….
La popular escena se desarrolla en el salón de mando de Hitler en el búnker, rodeado de sus generales, y con un mapa en la mesa que sirve para explicar  los sitios que han tomado los rusos en su avanzada a Berlín, con el Fuhrer atento y convencido de lograr una irrupción certera para evitar la hecatombe. Los minutos que nos recrean se desarrollan en el salón de discusión, y en el espacio donde las personas escuchan la catástrofe del fin de una guerra expresada por su líder energúmeno.


A continuación los subtítulos que leemos en la película:


-General: El enemigo se ha abierto paso a lo largo de un frente amplio. Han tomado Zossen por el sur y están avanzando por Stahnsdorf. Están en la periferia norte  entre Frohnau y Pankow. Y en el este alcanzaron Lichtenberg, Mahisdorf y Karlshorst.

-Hitler: El asalto de Steiner traerá todo bajo control.

-General: Mi Fuhrer…, Steiner.

-General: Steiner no pudo movilizar suficientes hombres. No era capaz de llevar a cabo su asalto.

-Hitler: Las siguientes personas se quedaran aquí: Keitel, Jodl, Krebs y Burgdorf..., ¡Eso era una orden! ¡El asalto de Steiner era una orden! ¿Qué se han creído para desobedecer una orden que yo di? Así que ha esto han llegado. Los militares me han estado mintiendo. Todos me han estado mintiendo. Incluso la SS. ¡Los generales son un montón de despreciables, desleales y cobardes! 

-General: No le puedo permitir que insulte así a los soldados…

-Hitler: ¡Son cobardes, traidores, y perdedores!

-General: Mi Fuhrer, esto es indignante.

-Hitler: Los generales son la escoria de la gente alemana. ¡No una pizca de honor! Se hacen llamar generales, años en la academia militar solo para aprender a tomar un simple cuchillo. ¡Por años los militares han obstaculizado mis planes! ¡Han puesto todo tipo de obstáculo en mi camino! ¡Lo que debería haber hecho es liquidar a todos los oficiales de alto rango como lo hizo Stalin! Nunca asistí a una academia. Y sin embargo he conquistado a toda Europa por mi mismo. Traidores. He sido traicionado y engañado desde el principio. Qué monstruosa traición del pueblo alemán. Pero todos esos traidores pagarán. Pagarán con su propia sangre. Se ahogaran en su propia sangre. Mis órdenes han caído en oídos sordos. Bajo estas circunstancias, no soy capaz de dirigir. Se acabó. La guerra esta perdida. Pero caballeros, si creen que dejaré Berlín están muy equivocados. Preferiría volar mis sesos. Hagan lo que quieran.         

Los casi cuatro minutos de duración tienen un sinnúmero de adaptaciones que sobrepasan los temas de este mundo globalizado, hasta el punto que la productora alemán Constantin Films alegó derechos de autor, y bloqueo por los canales de exhibición algunas de estas adaptaciones en el año 2010, sin tener relativo éxito.  Sin embargo, su director asesto en una entrevista el estar satisfecho y sorprendido por la acogida de la escena y su uso constante como parodia, afirmando que logro observar 145 reproducciones, incluyendo la que elaboro, convirtiéndose según él en el mejor elogio que como director le han podido realizar.      

Y como los ejemplos abundan, proponemos cinco para su deleite:
-Hitler se entera que Uribe gano “El gran colombiano”:
-Hitler se entera que Falcao firmó con el Mónaco:
-Hitler se entera que el nuevo Papa es argentino:
-Hitler se entera de que el 21 de diciembre no se acabó el mundo:
-Hitler se entera que hay pescado en cafetería central, Universidad del Valle:

Cada país en su coyuntura tiene representaciones de esta escena expuesta con lenguaje local, y con algunos casos groseros. El momento transcendental de los destinos de la nación alemana por lo que sucede en los alrededores de Berlín, y la retahíla de regaños Hitler, pasa a un segundo plano en el escenario del análisis general de la obra, y en el contexto de lo que sucedió en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. ¿Quién inicio la serie de adaptaciones?, ¿Por qué esa escena? Respuesta que podría venir de alguien que no se tomo tan serio la historia adaptada de ese instante, quien se planteo otra vivencia, otro dialogo, y lo ubico en momentos contemporáneos de impacto para criticar y asociar a la cotidianidad, para que otros se burlaran, socializaran y la pusieran en una cadena infalible y precisa de comunicación, trascendiendo fronteras y mensajes; en conclusión, éxito inesperado de un sencillo y burlesco experimento.

 Fuente

Referencias visuales
-Escena con subtítulos reales: http://www.youtube.com/watch?v=R8JnpFFIS8w

Nota
-De estos acontecimientos se había filmado en 1973 la cinta Hitler: Los últimos diez días, interpretada por Alec Guinness, y en 1978 El Búnker; obras que recrean algunos de los acontecimientos del filme de Hirschbiegel.


            

5.7.13

Parodia y animación hitleriana –segunda parte-

El cine animado ha sido un género ideado para satisfacer cierto público, sobretodo el infantil y juvenil que digiere fácilmente este tipo de historias, teniendo en Walt Disney una empresa especializada desde sus inicios con personajes centrales sacados del reino animal, y adaptaciones de fabulas ya tradicionales en la cultura popular, formula exitosa que la posiciono en el entramado de la producción cinematográfica. Su entrada en la realidad que vivía el mundo en los primeros años de la década del cuarenta -por causa de la Segunda Guerra Mundial en territorio europeo-, se hizo por medio del trabajo creativo de sus animadores para desarrollar historias que entregaran un mensaje directo, político, y propagandístico sobre el conflicto, sus personajes, las vivencias, y posibilidades en el terreno de la participación norteamericana. Siendo un vehículo mediáticamente eficaz, los trabajos de animación fílmica que se comentan pertenecen a la historia del cine en un contexto histórico relevante de Siglo XX, vigentes en su interpretación e importantes en su socialización. 
   
El Rostro del Fuhrer
En 1942 “la magia de Disney” realizó un cortometraje animado dirigido por Jack Kinney titulado Der Fuehrer's Face  -el rostro del Fuhrer-. Con el pato Donald podemos observar y oír en ocho minutos, una pegajosa melodía interpretada por una banda de cinco individuos, destacándose el emperador japonés Hirohito tocando la tuba, Göring –comandante de la Luftwaffe– tocando la flauta traversa, Goebbels –ministro de propaganda- tocando el trombón, y Mussolini –Ducce italiano- con el bombo, forma caricaturesca que de entrada los ubica como personajes centrales de un conflicto mundial, dejando notar algunos símbolos que identifican sus nacionalidades. Seres superiores, control territorial, y la mención de superhombres de la raza aria, son temas en los que se insisten en el estribillo, con una particularidad, todas culminan con el famoso saludo nazi dirigido al nombre de Hitler. La esvástica usada en la bandera alemana nazi, se atraviesa constantemente en los uniformes de los personajes, en forma de poste de alumbrado público, en los arbustos, en las aspas del molino, en las nubes, en el cuarto de Donald como papel de colgadura, en el despertador, y en el reloj cucú que nos exhibe al pájaro autómata con el rostro de Hitler y su brazo extendido.


Entrando en escena, el pato es despertado por la bayoneta de un soldado nazi, saltando de la cama, y saludando automáticamente los retratos de Hirohito, Hitler y Mussolini. Lo vemos perezoso, medio zombi, mojado para que reaccione y se ponga en alerta para una nueva jornada, la que nos presenta a través de su actividad detrás de un biombo para colocarse el traje oliva y dirigirse a una caja fuerte resguardada por un cuadro más grande del Fuhrer, sacar de allí su desayuno, y mostrar la escases en un minúsculo grano de café que funciona en la taza de agua como bolsa de té, en una botella estilo perfume con el rotulo “aroma de huevos y tocino” que oprime sobre su pico, y un pan extremadamente tieso que parte con un serrucho. Mensaje que demuestra el escaso alimento que tienen los propios integrantes del nazismo, solventado -en medio de la dificultad de comer un trozo de pan- por la bayoneta que pone sobre la mesa de Donald con la frase, ¡alimenta tu mente!, el libro político y autobiográfico de Hitler Mein Kampf  -Mi Lucha-, significando que lo más importante en sus copartidarios es el alimento ideológico.      

Sacado de su casa por la banda musical de guerra, el  pato norteamericano es subyugado y obligado a cargar el bombo hasta la entrada de una fábrica donde el narrador explica que deben “sentirse orgullosos de ser nazis y trabajar para el Fuhrer 48 horas  al día”, entrando en una industria armamentista para el frente de batalla. Copiando un poco la famosa escena de Chaplin en Tiempos Modernos cuando aprieta las tuercas incesantemente hasta la locura, vemos a Donald apretando las puntas de las balas de todos los tamaños, y entre algunas de ellas el retrato de Hitler con la obsesión contagiosa de saludarlo como obliga el orden. La voz en off que observamos salir por los altavoces con gran potencia, vanagloria a Hitler y presenta la oferta de vacaciones “sin paga” para sus empleados, una lona con el reflejo de los Alpes, además de la escogencia por decreto especial para trabajar horas extras, insistiendo en la rapidez para obtener más municiones, llevando al personaje hasta el cansancio, volviéndolo loco, pidiendo alto, y teniendo una serie de visiones donde el armamento es el centro imaginativo que se asemeja a los personajes de la banda marcial, y que lo ubican como un esclavo encadenado, pisoteado hasta no dar más y explotar, lo que nos lleva otra imagen.


Despertándose de su sueño, la animación que tenemos es más colorida, un pato Donald que despierta en un escenario esperanzador, con la pijama que inmediatamente nos rememora la bandera estadounidense con las estrellas y las barras -adorno regular en todo el cuarto-, y una confusión inmediata, la sombra de lo que parece ser la figura de Adolfo Hitler que equívocamente saluda apesadumbrado el pato, pero que simplemente es el reflejo de una pequeña estatua de la libertad que acompaña una mesa al lado de la ventana, dirigiéndose a ella, cogiéndola y besándola, expresando sentirse orgulloso de ser un ciudadano de los Estados Unidos de América. Finalmente, el estribillo que afirma “si no amas al Fuhrer/es una gran desgracia/entonces decimos, ¡Heil!, ¡Heil!/Derecho a la cara del Fuhrer/ decimos, ¡Heil!, ¡Heil!”, mientras tenemos como imagen el rostro de Hitler, adusto, y recibiendo un gran tomatazo que le estalla, apareciendo el fin de la obra.                

La apuesta de Disney en la coyuntura del conflicto bélico es notoria, y cargada de mensajes básicos y a la vez complejos en el escenario disputado, la simbología de guerra, los lideres del bando opositor, y un personaje central visualmente reconocido, suman a la idea central de exhibir las condiciones en que el nazismo tiene sometida a su población, con dos caras, la del ciudadano alemán abocado a los requerimientos de su nación por medio de una industria de guerra, y la del ciudadano norteamericano que “supuestamente” vive de las garantías institucionales por medio de la libertad. Su exhibición debió convertirse en arma política para demostrarle a otras naciones la realidad del momento, y en propaganda institucional del gobierno norteamericano con la máxima de ser una producción artística de los entornos hollywoodenses, sin dejar de ser, como se observa al final, una cinta que exalta a los Estados Unidos, ubicándola como la gran nación poseedora de ese destino manifiesto que la encumbra como defensora de los débiles y desposeídos en el anclaje de su connotado imperialismo.   

 Enseñanza para la muerte
El segundo cortometraje de Disney se realizó en 1943 con el título de  Education for Death: The Making of the Nazi -Enseñanza para la muerte: La formación de un nazi-, dirigido por Clyde Geronimi, y adaptado de la obra del mismo título escrita pot Gregor Ziemer. La historia de uno de los niños de Hitler, tiene nombre propio, Hans. Desde el inicio con un narrador en off, vamos conociendo el proceso de convertir un ciudadano alemán en nazi, desde el control al momento de nacer, y su revisión documental del pasado ario, hasta la escogencia del nombre por fuera de aquellos que están en “la lista de nombres prohibidos”, acción que es presentada con las imágenes de unos padres asustadizos al momento de registrar su hijo ante un juez del Tercer Reich quien les entrega un certificado hereditario con espacio para doce hijos, “sutil indirecta que Alemania necesita soldados”, más una edición del libro base de la ideología nazista.

La siguiente parte se enfoca en lo que le sucede a Hans en el jardín de infantes, aprendiendo las fábulas del nuevo orden con el ejemplo transformado de La Bella Durmiente, enseñándoles que la malvada bruja es la democracia, la bella durmiente una gorda rubia de nombre Alemania, y un príncipe azul en carrera a su rescate de nombre Hitler, quien sacude a la bruja con su espada, y hace huir por lo tanto la democracia. Alemania, media dormida y ebria de cerveza, se presta a recibir el beso de su salvador, viéndolo se espabila y lo saluda ¡Heil Hitler! Quitando su armadura medieval del rostro, Hitler vocifera, gesticula, se pone rojo de la ira, le salen cuernos diabólicos, mientras los saludos siguen y Alemania lo abraza estrepitosamente entre sus senos casi asfixiándolo, saliéndose, y alzándola dificultosamente en sus brazos para llevarla hasta su blanco corcel y ser montada en sus ancas, lo que el narrador metafóricamente llama “y la llevo cabalgando, la subió a su montura, es que Hitler puso a Alemania a sus pies”.

La fabula transformada se convierte en la directa acción inicial de moldear el pensamiento de Hans con la figura idílica de Hitler como príncipe salvador; pasando a otra escena, la del niño enfermo, con la imagen de una madre con el miedo inminente de que su hijo sea arrebatado por el Estado por no ser apto para sus políticas bélicas, y la entrada de un oficial nazi vociferante que le recuerda a la madre de Hans “que debe dejar de mimarlo o el Estado deberá intervenir y tomar posesión de él”. Pasamos al salón de clase con unos niños dirigiendo su saludo nazista en dirección al cuadro de Hitler con el juramento de “pelear, obedecer, y morir por el Fuhrer”, la lección de historia natural que encontramos exhibe un lobo y una liebre, lucha por la supervivencia donde el más fuerte vence, en este caso el lobo que la caza y digiere. El sentido de la imagen es la pregunta que realiza el profesor a Hans  sobre lo aprendido, y la respuesta desconsoladora del niño sobre la protección del indefenso animal, lo que ofusca a su maestro, enviándolo a un rincón y asestarle el sombrero que lo identifica como burro; repitiendo la pregunta, otros niños responden lo que deseaba el profesor, “el mundo pertenece al más fuerte, al más brutal, el conejo es un cobarde y merecía morir”, mientras Hans repite lo escuchado y se pone al tono de sus demás compañeros. Según el narrador, “si esta lección es la base de pensamiento nazi, por Alemania asimismo, destruirán a todas las débiles y cobardes naciones”, lo que expone con la arenga del maestro que afirma “los alemanes son una súper-raza, los demás se volverán esclavos, Alemania es invencible, ninguno de nosotros tiene miedo”.   



Las escenas que siguen pertenecen a la actividad de los nazis en sus grupos de asalto, marchantes, con antorchas, y un Hans que debe ya enlistarse en su educación superior donde los incendios, el cambio de una biblia por el texto Mi Lucha, la de un crucifijo por la daga de las Gestapo, y el incendio de ciertos sitios de orden sagrado sirven de antesala para ver al niño “marchar y saludar, saludar y marchar” con su brazo en alto, y en traje de las juventudes hitlerianas, sin encontrar en él la risa, la esperanza, la solidaridad y la tolerancia; sigue creciendo, marchando y saludando hasta convertirse en buen nazi, “él no ve más de lo que el partido ve por él. Él no dice nada de lo que el partido dice por él, y él no hace nada, excepto lo que el partido le ordena que haga. Y, entonces, el sigue marchando, con sus miles de camaradas, pisoteando los derechos de otros. Ahora, su educación está completa. Su educación para la muerte”. Escuchando al narrador encontramos en las imágenes algunos aspectos relevantes en medio de la marcha triunfal ya reconocida, saliendo de su casco cierta visera que tapa sus ojos y oídos, una careta para su boca, y una cadena alrededor de su cuello como esclavo de la guerra de libra, finalmente un cambio significativo que traspone los cascos marchantes en cruces dentro de un espacio que los alberga en su lecho de muerte.      
                             
Viniendo de Disney, los dos cortometrajes utilizan rasgos característicos que ya eran marca dentro de la industria cinematográfica, usando una de sus figuras, y la fabula con princesa, bruja y príncipe para explicar el método utilizado por Hitler para llegar al poder. El sello fuerte que diferencia los filmes estriba en presentar el factor educativo como medio eficaz de alienar la población joven para la causa nazista, ejemplo explotado en varias ocasiones dentro de la industria cinematográfica. Si en la primera obra el rostro de Hitler es inmóvil -expresado en un simple retrato-, en el segundo corto el Fuhrer es el príncipe de la fabula narrada, en movimiento, y presentando sus rasgos distintivos. Sacarnos una risa en medio de la realidad, es el objetivo de Donald con la banda sonora que se vuelve repetitiva, mientras que en “la enseñanza para la muerte” se nos convierte en tragedia la historia de vida de Hans en el proceso educativo que sufre.

Propaganda anti-nazista con el objetivo de exponer la forma de educar a los jóvenes alemanes, es la posición de Disney con este cortometraje. Para la historia del cine es importante conocer la intervención de una productora cinematográfica especializada en el público infantil, participando artística y política en el engranaje mediático que era oportuno para el contexto del proceso bélico que se vivía, seguro con el asentimiento del gobierno norteamericano, y con el sesgo especial en ciertos mensajes visuales que no pasan desapercibidos a la hora de una evaluación minuciosa. Por último, como recursos didácticos, las dos obras son importantes para mostrar como la participación del cine servía de mediación entre el público ausente del conflicto y los involucrados. Para el presente, tendríamos que mediar con las razones del conflicto, sus actores y sus consecuencias, explicando a los interesados en el tema que se trato de una de las formas de sentar una posición por medio del arte, que es vigente, y suma al repertorio de herramientas didácticas para el sistema educativo.        

Referencias para ver los cortos animados
-Educación para la muerte: http://www.youtube.com/watch?v=OrYq3hnxDAM

Nota
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