7.2.14

El Cine y las Series de Televisión según la revista Arcadia N° 100

Arcadia 100
N.° 100 del 27 de Enero al 24 de Febrero de 2014.
Cien Años de Realidad -El país leído desde las artes- 

Arcadia es una filial de la revista Semana que aparece mensualmente con temas de la cultura colombiana e internacional. Para celebrar su edición número 100 el tema de escogido fue cómo las artes han leído a Colombia, proceso que se llevó a cabo con un jurado de 76 personas con el criterio de proponer y escoger aquellas obras que “iluminaban con mayor acierto y talento la historia del país”, compendiando 600 obras, y escogiendo 119 trabajos realizados durante los últimos cien años desde las artes y la literatura, y que por su relevancia nos marcaron como país, y a las cuales –no en su totalidad-, hemos podido acercarnos, resaltando el dossier que las manifestaciones publicadas “no pretenden constituirse en un canon”, tal cual como afirma Marianne Ponsford en su nota explicativa e introductoria.


Sirviendo de oportunista socializador, aprovecho la lectura de Arcadia en su conmemoración para exponer las películas, y series televisivas escogidas que a criterio de los encargados de evaluar, han sido relevantes en nuestro entorno cultural, lo que significa un poco de pasado y presente frente a la pantalla gigante y chica, lo que seguro -en algunos lectores-, suscitara recuerdos y dudas, conversaciones y puntos de encuentro, siempre con la posibilidad de advertir que hizo falta una obra, y que por lo tanto, la selección es equivocada.

A continuación presento el listado de obras cinematográficas y de televisión, ubicando año, título y autores:

Cine
1915: El drama del 15 de octubre, Francisco y Vicenzo Di Doménico.
1922: María, Máximo Calvo.
1925: Bajo el cielo antioqueño, Arturo Acevedo.
1925: Alma provinciana, Félix Joaquín Rodríguez.
1926: Garras de oro, P.P. Jambrina.
1933: Colombia victoriosa, Álvaro y Gonzalo Acevedo.
1964: El río de las tumbas, Julio Luzardo.
1967: Pasado el meridiano, José María Arzuaga.
1972: Chircales, Marta Rodríguez y Jorge Silva.
1978: Agarrando pueblo, Carlos Mayolo y Luis Ospina.
1982: Nuestra voz de tierra, memoria y futuro, Marta Rodríguez y Jorge Silva.
1984: Cóndores no entierras todos los días, Francisco Norden.
1985: Tiempo de Morir, Jorge Alí Triana.
1990: Rodrigo D. No futuro,  Víctor Gaviria.  
1991: Confesión a Laura, Jaime Osorio.
1993: La estrategia del caracol, Sergio Cabrera.
1994: La gente de La Universal, Felipe Aljure.
1998: La vendedora de rosas, Víctor Gaviria.  
2004: La cerca, Rubén Mendoza.   
2007: Apocalipsur, Javier Mejía.
2009: Los viajes del viento, Ciro Guerra.
2012: La sirga, William Vega.

Series televisivas
1988: Caballo viejo, Bernardo Romero Pereiro.
1990: Zoociedad. Dirección: Francisco Ortiz. Guion: Eduardo Arias, Rafael Chaparro y Karl Troller.
1992: Cuando quiero llorar no lloro,  Carlos Duplat.
2012: Escobar, el patrón del mal. Dirección: Carlos Moreno. Libreto: Juan Camilo Ferrand.  
        
En total 22 películas fueron escogidas en los cien años de historia, cinco del denominado periodo silente, y un documental de las invisible década del treinta dedicada al fervor nacionalista de nuestro conflicto con el Perú. En los sesentas dos clásicos básicos que imprimen en el espectador el retrato de la violencia política, y una apuesta por el estilo neorrealista italiano. En los setentas se escogieron dos polos opuestos, los Chircales bogotanos que reflejan la miseria de algunas familias y sus historias de vida, y su contraparte que critica esa forma de filmar y exponer las historias desde Cali con ese pueblo agarrado en el cinematógrafo, y eso que resulta en pornomiseria.        

Los años ochentas, en pleno Focine, los documentalistas Marta Rodríguez y Jorge Silva siguen con el empeño de mostrarnos los problemas sociales de nuestro país desde la tierra, los campesinos, la usurpación y el movimiento social. Paralelamente las adaptaciones literarias tienen éxito, y nos exhiben otra cara en su guion y  puesta en escena, donde Juan Sáyago y León María Lozano se posicionan como victimarios y victimas.    

La última década del siglo XX nos presenta cinco obras que nos llevan al variado mundo de un país con temas históricos y problemas que siguen sin resolverse. Quien inicia y termina esta selección, es el director Víctor Gaviria, primero, con las comunas, y el sicariato como telón de fondo, es Rodrigo D envuelto en una realidad que le parece ajena, pero que lo envuelve constantemente, recordando el excelente complemento musical de una banda de thrash metal colombiana llamada La Pestilencia; luego con una historia urbana donde la niñez participa, es explotada, y se presenta  desesperanzadamente, recordando su lema “  pa que zapatos si no hay casa..... pa que hijueputas...”.

El 9 de abril de 1948 nos pone en contacto con tres seres humanos que separados por una calle, y francotiradores en los techos, nos involucran en las expresiones sutiles de sus edades, y de la sociedad a la que pertenecen, posibilitando como afirma Jaime Manrique en su reseña sobre Confesión a Laura, la opción de sentir lo que expresa mejor la película, sus emociones.         
Bogotá es el espacio urbano que pone en juego La estrategia del caracol y la gente de La Universal, sitios que al día de hoy han sido restaurados, destruidos o cambiados en su fisionomía, con historias igualmente atrapantes, y con el humor necesario, y sin excesos que retratan personajes comunes y corrientes en el andamiaje de una sociedad corrupta, y a la vez oportunista que busca sus mejores capacidades en el entorno social y cultural en la llamada selva de cemento.

El nuevo siglo, con nueva Ley de Cinematografía, trae cierto auge en la producción fílmica nacional, las obras reseñadas hacen parte de ese boom, y se convierten en historias que siguen vinculando la cultura del país, y sus problemas básicos y actuales, con nuevos nombres que se vinculan al aparataje de la industria fílmica, historias frescas, y en algunos casos preponderantes en esa nueva forma de narrar a Colombia, y sus recónditos asuntos, pero claro, no todo es color rosa.

Como televidentes curiosos, las escasas cuatro producciones televisivas nos parecerán pocas. La primera marcando la sintonía como serie o novela de lunes a viernes después de las noticias, en horario familiar, y antes del famoso comercial animado que decía “es hora ya de acostarse…”, marcando dentro del género otra apuesta desde la historia regional, divertida, y llena de arquetipos. Por su parte Zoociedad, en momentos donde todavía los programas de opinión tenía cierta importancia en las parrillas televisivas, y en sus escasos tres canales, se convirtió en una sátira política del acontecer nacional, encumbrando la figura de Jaime Garzón, quien luego pasaría a realizar Quac: El Noticero 1995-1997, posicionándose como voz relevante dentro del entramado periodístico nacional, hasta su asesinato en 1999.

La adaptación del libro del escritor venezolano Miguel Otero Silva Cuando quiero llorar no lloro, ya había sido llevada a la pantalla gigante en 1973 por el director Mauricio Wallerstein; en Colombia se posiciono en la televisión como serie cada ocho días los domingos en la noche, con polémicas, críticas y censuras de la comisión nacional de televisión de la época, reconocida más como “los Victorinos” marcó la historia de la televisión colombiana por su triangulación en los personajes, y las vivencias individuales que luego el destino se encarga de agrupar. Finalmente, la figura de Pablo escobar entra en el escenario del negocio televisivo con rotundo éxito nacional e internacional, en momentos donde todavía las heridas seguían abiertas y la recomposición del país parece tiene otro destino, según los entes oficiales, tema expuesto en este blog en septiembre del año 2012.

En conclusión, La versión número cien de la revista Arcadia se convierte en una importante guía  para los interesados en el arte colombiano, queda pendiente para los entusiasmados lectores de este texto su acercamiento a las obras literarias, musicales, plásticas, y teatrales, por eso  la invitación a que compren la edición o se acerquen a su página web, seguro encontraran un momento interesante para distinguir, conocer, y apropiar a su conocimiento, la creación intelectual individual o grupal de muchas personas que con sus obras han reseñado, expuesto, y criticado la realidad de nuestro país. Queda el espacio abierto para su opinión, y críticas a la selección realizada.                       

Ver:
http://www.revistaarcadia.com/edicion-especial/multimedia/100-anos-de-realidad/35350

31.1.14

Bucaramanga en la Penumbra

La exhibición cinematográfica 1897-1950
Angie Rico Agudelo.
Universidad Industrial de Santander
Colección Temas y Autores Regionales

2013, 232 páginas.  

Las publicaciones académicas de nuestras universidades adolecen de una acertada divulgación en el ámbito nacional e internacional, no pasan de convertirse en lecturas de pocos por medio de la promulgación de los autores en sus cursos de pregrado, o del interés lejano de algún investigador que tiene la misma temática y decide acercarse a ese texto que podría ser una fuente para sus propósitos. Un ejemplo de lo expuesto es el libro que se reseña, una historia local desde la exhibición cinematográfica en la ciudad de Bucaramanga entre los años 1897-1950, escrito por la historiadora Angie Rico, quien desafortunadamente –no se sabe si por error u omisión- no es presentada como se acostumbra, quedando para los que no la conocen, esa duda sobre su accionar académico e intelectual, y para los que la conocemos, el descontento por obviar está necesidad básica para los lectores. Su obra se divide en tres capítulos, exponiendo la historia de “Bucaramanga en la Penumbra”, con el proyectar de las imágenes en movimiento durante la primera mitad del siglo XX, y con una amplia bibliografía de fuentes periodísticas e imágenes que complementan los temas tratados.

El primer capítulo, la fantasía científica llega navegando (1897-1930), presenta los antecedentes y avances fotográficos para llegar al cine, y el uso del vitascopio con la figura de Manuel Trujillo como pionero de su uso en la capital santandereana -tesis que la autora retoma del investigador José Nieto-, exhibidor que la noche del 21 de agosto de 1897 en las instalaciones del Teatro Peralta, pusiera ante los ojos el invento de Edison, y cambiara en parte la forma de divertirse de esos pobladores asombrados ante el espectáculo del mundo al alcance de los sentidos. El cinematógrafo y la guerra de los mil días como contexto, orientan otra parte de nuestra historia primitiva fílmica enfocadas en el caso investigado, con tres reflexiones dirigidas a cintas de cierto valor histórico: El Drama del Quince de Octubre -1915-; Garras de Oro -1926-; Caminos de Gloria o Rafael Uribe Uribe o el fin de las Guerras Civiles en Colombia – 1928-.          
   

La autora describe en los años del cine errante, el afán por llevar ese nuevo invento a los apartados sitios geográficos de nuestro territorio, y Bucaramanga no era la excepción, por lo tanto los aventureros empresarios con los avances fílmicos con el nombre de Biógrafo Lumière, Cinematoscopio, Camaratógrafo Powers, o Cinematógrafo Lewis, se encargaron de programar y registrar sus cintas en diversas funciones y en escenarios que empezaban a ser reconocidos como espacios de encuentro para la sociedad bumanguesa, claramente registrados en noticias de prensa. El cine pasando la calle, presenta los avances en los escenarios para el disfrute del cine, empresas de exhibición que empezaron a fortalecer el mercado, y a tener sucursales para su usufructo comercial, es el caso de el Salón Universal y el Teatro Pathe, que se pusieron uno al frente del otro en 1913, cada uno diferente en su estructura arquitectónica, y las obras que proyectaban, por lo tanto “tras la apertura de los dos salones cinematográficos, la ciudad empezó una vida nocturna que no se nutría solo de las funciones de estreno o de las ocasionales visitas de los grupos teatrales; los clubes sociales  y las tabernas del centro encendieron sus luces con mayor frecuencia y se convirtieron en espacios predilectos para departir tras los espectáculos” (pg. 57); lo socialización del cine, más la aparición de otros espacios de divertimento que servían de conjunto al entorno urbano, suscito en el ambiente de algunos ciudadanos la necesidad de legislar y censurar la oferta artística, apareciendo las denominadas juntas que se encargaban de reglamentar y decidir que era bueno o malo para el entorno de sus habitantes (págs. 58-62).

La necesidad de nuevos teatros, y proyectos venidos del siglo XIX sin ejecutarse, definen lo que llama Angie rotundos fracasos, explicándonos los pormenores de estos asuntos, y el auge y deterioro del Teatro Peralta que servía de escenario para las variedades y películas que ofrecía la empresa Gran Cinema Olimpia. Así mismo encontramos reseñado el caso del Teatro Variedades, y la formación de la Compañía Anónima del Teatro Bucaramanga, apareciendo la figura de Emilio Garnica como benefactor y futuro empresario del gremio de los exhibidores fílmicos de connotada importancia en la ciudad. La última parte del primer capitulo titulada circos para cinematógrafo, retoma el auge del espectáculo fílmico mezclado con otros espectáculos de interés general que fortalecían las necesidades de divertimento de la población local, apareciendo el Teatro Circo Garnica como sitio influyente y destacado, además de otros factores ligados a la empresa cinematográfica que entraban en el entramado de su uso y provecho (págs. 72-89).

El segundo capítulo, el cine sonoro se hace realidad, describe el auge y desarrollo del cine en el ámbito mundial y su oportuna llegada al ámbito de exhibición en Bucaramanga, incluyendo referencias a la cinematografía colombiana con algunas de sus obras representativas. La consolidación de los templos, convertidos en teatros para cine, tiene en el Teatro Garnica, Teatro Covelli, y Teatro Santander, los espacios idóneos donde el negocio de exhibición se posiciona, y con ellos la oferta y demanda de unos espectadores que asumían dentro de su tiempo de ocio, la oportunidad para vislumbrar otros mundos a través del lienzo (págs. 107-119). Ante la consolidación de los teatros, y un público promedio, cine, moda y publicidad formaron un tridente necesario para impulsar productos y ganar adeptos con el imperio hollywoodense que descrestaba con el sistema estrella de su actores, la publicación de la revista Cineco de Bucaramanga en 1939, y la difusión de Piel Roja o Pierrot en el intermedio para fumar (págs. 120-131).

El ascenso del cine mexicano, más la exhibición de películas durante la Segunda Guerra Mundial con algunas referencias trascendentales para entender el momento  de exhibición en Bucaramanga, son expuestas por la autora a la par de los espacios de exhibición; culminando con el arte del color, y el impulso de cuatro escenarios que ya consolidaban la exhibición fílmica, concluyendo: “Los cincuenta primeros años del cine en la ciudad dejaron transformaciones significativas en su cotidianidad; las conversaciones se enriquecieron con las cintas, los lugares lejanos pasaron como ilusión tecnológica frente a los ojos  de los bumangueses, el rol de las mujeres en la sociedad y su estética se vieron influenciadas por las películas importadas, historias sencillas fueron complejizándose en la pantalla hasta convertirse en obras de arte, conocimientos antes inaccesibles, como los argumentos literarios y las tendencias musicales, se popularizaron con facilidad, ampliando el panorama de una ciudad pequeña que se desarrollaba con lentitud” (pg. 186).                        
              
El tercer capítulo, la producción cinematográfica, destaca dos obras de relevancia para al región, la primera de ellas titulada la ciudad que resucita –Hermanos Gutiérrez, 1908-, es la reconstrucción documental de un itinerario de Bucaramanga en ocho vistas con los días de la semana como telón de fondo y algunos de sus espacios más representativos. Igualmente, el caso de la obra silente de Félix J. Rodríguez en 1926 con la cinta de ficción Alma Provinciana, que encaja dentro del género de comedia costumbrista, y restaurada años atrás por la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano.

Bucaramanga en la penumbra se convierte en una investigación importante para el desarrollo de nuestra historia cinematográfica, suma al repertorio de textos que han buscado describir y explicar la llegada del cine a nuestras ciudades y regiones,  los cuales siguen siendo consultados por un número reducido de interesados investigadores que sobre las prácticas de exhibición fílmica existen en nuestro país. La pesquisa entrelaza la descripción y el análisis con temas de la historia del cine para contextualizar su objeto de estudio, sin lugar a dudas suma para el repertorio histórico regional del Departamento de Santander, esperando que su uso e integración para el conocimiento en escuelas, colegios y universidades, sea aprovechado para que su historia sea reconocida en los primeros cincuenta años del siglo XX, quedando pendiente la segunda parte de la que podría ser una trilogía, teniendo en cuenta el  libro Cinematógrafo: comentarios y crónicas de cine en Santander publicado por la misma editorial en el año 2012, y de la misma autora.                


Perfil de la autora
Angie Rico Agudelo
Historiadora de la Universidad Industrial de Santander. Realizó una investigación sobre los escenarios de exhibición cinematográfica de la ciudad de Bucaramanga, cuyos resultados fueron presentados en la compilación Cinematógrafo: comentarios y crónicas de cine en Santander (Universidad Industrial de Santander, 2012), y en el guion museográfico Historia del cine en Bucaramanga. Es autora del artículo Del teatro al cine, un acercamiento a la vida cultural de Bucaramanga 1897-1918 (2010), publicado en la revista digital Cambios y Permanencias. Ha colaborado en la selección de textos para la redición de los autores santandereanos Aurelio Martínez Mutis, Aída Martínez Carreño y Jaime Chávez Suárez.       

              

7.12.13

Ciclo: Cine y literatura en la Cinemateca La Tertulia, Dic. 10-15, 2013.

Desde los años ochentas del siglo pasado, cuando la intensidad de la exhibición cinematográfica era un hecho cotidiano en la sala de la Cinemateca La Tertulia, y el público la acogía como uno de sus espacios preferidos para el disfrute del séptimo arte, se acostumbró a dejar la última semana de programación a cargo de los empleados, en acciones dirigidas a la programación, divulgación, y recursos extras de contratación y exhibición de las películas escogidas.

Se pasó de presentar estrenos, dos o tres películas, a organizar un número suficiente de obras acorde a un temática definida, con las posibilidades ofrecidas por la consecución de innumerables cintas en formato digital. Lo que significa una oportunidad especial para programarse en grupo, o si lo desea solo para asistir entre el martes 10 de diciembre, y el domingo 15, a una oportunidad única de observar diversas películas de la cinematografía mundial que han sido adaptadas de obras de relevancia literaria. Relación cine y literatura tan antigua y vigente en el orden de creación artística, facilitando entrar en la magia de las imágenes en movimiento, traspasando las fronteras del libro, y puestas al alcance de otros sentidos.

A continuación presentamos el ciclo:

-Martes 10 de diciembre-
7: p.m.
Gabriela Clavo y Canela
–Basada en el libro de Jorge Amado-
Director: Bruno Barreto.
Con: Sonia Braga, Marcello Mastroianni.        
Brasil, 1983, 102 min.
Sinopsis       Bahía, 1925. Una de las mayores sequías de la historia del Nordeste obliga a Gabriela, una joven que con su belleza conquista a todos, a trabajar en un bar, cuyo dueño se enamora de ella. Después de una intensa relación se casan, pero todo se desmorona cuando Gabriela le es infiel. Paralelamente, un coronel va a ser juzgado por asesinar a su mujer y a su amante.


 9:15 p.m.
El Beso de la Mujer Araña
-Adaptada por Leonard Schrader de la novela homónima del escritor argentino Manuel Puig-.
Director: Héctor Babenco.
Con: William Hurt, Sonia Braga, Raúl Julia.   
Brasil, Estados Unidos, 1985, 120 min.
Sinopsis
En una prisión sudamericana, Molina (William Hurt) y Valentín (Raúl Julia), dos compañeros de celda, se cuentan sus respectivas historias. Molina es un homosexual encarcelado por seducir a un menor. Valentín es un revolucionario que no ha olvidado las torturas a las que ha sido sometido durante los interrogatorios. 


-Miércoles 11 de diciembre-
7:00 p.m.
Romeo y Julieta
- Basada en Romeo y Julieta de William Shakespeare-
Director: Baz Luhrmann.
Estados Unidos, Australia, 1996, 120 min.
Sinopsis
En Verona Beach se suceden los enfrentamientos entre las dos familias más poderosas (los Montesco y los Capuleto), cuyo objetivo es conseguir el dominio de la ciudad. Fulgencio Capuleto organiza una fiesta a la que asiste, gracias a la mediación de su amigo Mercuccio, Romeo Montesco. Lo que los Capuleto pretenden es que su joven hija Julieta se comprometa con el arrogante Dave Paris, el hijo del gobernador. Pero, cuando Romeo y Julieta se miran, surgirá entre ellos desde el primer momento la chispa del amor. Adaptación moderna del clásico de Shakespeare.


9:15 p.m.
Drácula
-Basada en el libro de Bram Stocker-
Estados Unidos, 1931, 75 min. 
Sinopsis
Ésta es una de las primeras versiones sobre el mítico vampiro. Fue realizada por la Universal, productora especializada en el cine de terror. El conde Drácula abandona los Cárpatos y se traslada a Occidente, llevándose como sirviente a un contable. Una vez instalado, se enamora de una joven que ya está prometida. Empieza a a visitarla por las noches y va bebiendo su sangre poco a poco para convertirla así en su esposa. Pero el malestar que sufre la joven alerta a su familia, que busca la ayuda del doctor Van Helsing.


-Jueves 12 de diciembre-
7:00 p.m.
El Beso de la Mujer Araña
-Adaptada por Leonard Schrader de la novela homónima del escritor argentino Manuel Puig-.
Director: Héctor Babenco.
Con: William Hurt, Sonia Braga, Raúl Julia.   
Brasil, Estados Unidos, 1985, 120 min.
Sinopsis
En una prisión sudamericana, Molina (William Hurt) y Valentín (Raúl Julia), dos compañeros de celda, se cuentan sus respectivas historias. Molina es un homosexual encarcelado por seducir a un menor. Valentín es un revolucionario que no ha olvidado las torturas a las que ha sido sometido durante los interrogatorios. 

9:15 p.m.
El Tambor de Hojalata
-Adaptada de la obra de  Günter Grass-
Alemania, 1979, 142 min.
Sinopsis
El día de su tercer cumpleaños es una fecha determinante en la vida de Oskar. No sólo es el día en que toma la decisión de dejar de crecer, sino que recibe su primer tambor de hojalata, objeto que habrá de convertirse en compañero inseparable para el resto de sus días.


-Viernes 13 de diciembre-
7:00 p.m. y 9:15 p.m.
La Última Tentación de Cristo
-Adaptada de la obra de Nikos Kazantzakis-   
Director: Martin Scorsese
Estados Unidos, 1988, 164 min.
Sinopsis
Jesús, un carpintero de Nazaret, decide atender la constante llamada de Dios. Pero cuando está a punto de completar su misión, debe hacer frente a la mayor de las tentaciones y realizar un sacrificio para salvar a todos los hombres.


-Sábado 14 de diciembre-

7:00 p.m. y 9:15 p.m.
El Amante
-Adaptada de la obra de Marguerite Duras-
Francia, 1992, 115 min.
Sinopsis
En la Vietnam colonial de 1929, una adolescente francesa, que vive con su madre y sus dos hermanas, conoce a un apuesto comerciante chino. A pesar de las tensiones que se viven en el sureste asiático y a la diferencia de edad entre ambos, pronto se convierten en amantes.



-Domingo 15 de diciembre-
7:00 p.m.
Drácula
-Basada en el libro de Bram Stocker-
Estados Unidos, 1931, 75 min. 
Sinopsis
Ésta es una de las primeras versiones sobre el mítico vampiro. Fue realizada por la Universal, productora especializada en el cine de terror. El conde Drácula abandona los Cárpatos y se traslada a Occidente, llevándose como sirviente a un contable. Una vez instalado, se enamora de una joven que ya está prometida. Empieza a a visitarla por las noches y va bebiendo su sangre poco a poco para convertirla así en su esposa. Pero el malestar que sufre la joven alerta a su familia, que busca la ayuda del doctor Van Helsing.

9:15 p.m.
Romeo y Julieta
- Basada en Romeo y Julieta de William Shakespeare-
Director: Baz Luhrmann.
Estados Unidos, Australia, 1996, 120 min.
Sinopsis
En Verona Beach se suceden los enfrentamientos entre las dos familias más poderosas (los Montesco y los Capuleto), cuyo objetivo es conseguir el dominio de la ciudad. Fulgencio Capuleto organiza una fiesta a la que asiste, gracias a la mediación de su amigo Mercuccio, Romeo Montesco. Lo que los Capuleto pretenden es que su joven hija Julieta se comprometa con el arrogante Dave Paris, el hijo del gobernador. Pero, cuando Romeo y Julieta se miran, surgirá entre ellos desde el primer momento la chispa del amor. Adaptación moderna del clásico de Shakespeare.


Disfruten el ciclo, recuerden que algunas películas se repiten.

Fuentes
Sinopsis e imágenes en   http://www.filmaffinity.com

29.11.13

Cómo se Piensa el Cine Latinoamericano

-Aparatos epistemológicos, herramientas, líneas, fugas e intentos-
Francisco Montaña (Editor).

Universidad Nacional de Colombia, 2011, 206 páginas.

El presente libro hace parte de la gestión investigativa del Observatorio Latinoamericano de Teoría e Historia del Cine creado en el año 2009 desde la Universidad Nacional de Colombia, y a través de la organización del Segundo Encuentro de Investigadores en Cine celebrado en el año 2010 con la publicación de sus memorias.


En su introducción titulada Pasos de un caballito de Troya, Francisco Montaña Ibáñez presenta un breve panorama de las escasas propuestas académicas dedicadas a la enseñanza e investigación del cine, y a los textos considerados parte del canon de los estudios sobre cine en nuestros países,  dilucidando desde allí algunas preguntas recurrentes que él considera  podrían ser determinantes para el avance de la investigación fílmica, y que aparecen en mayor o menor énfasis en los textos compilados. Primero, “la antigua relación entre cine y realidad”, vinculada claramente con el nuevo cine latinoamericano de los años sesentas a partir de herramientas teóricas y metodológicas estudiadas desde los estudios estructuralistas y marxistas, y a los estudios de tendencia sicoanalítica. Segundo, “la relación capaz de establecer el cine con las demás formas artísticas” desarrollado y percibido  en sus relaciones con la literatura y la plástica donde la presentación y la representación se convierten en ejes temáticos relevantes. Tercero, la “relativa a la especificidad de lo latinoamericano en relación con los estudios sobre cine” partiendo de la  historia y su contexto con puntos de inicio, equilibrio y dudas para formularse preguntas y encontrar sus respuestas. Por último, el editor es sincero y expresa  que la pregunta que convocó al evento académico -origen del libro- dirigida a ¿cómo se piensa el cine en Latinoamérica?, no se cumple, ni en su introducción, ni en los artículos publicados  (pp. 8-12).


Para efectos divulgativos presentaré los resúmenes expuestos en el texto a partir de la “voz escrita” de los autores. La guía presentada y transcrita, tiene como objetivo poner al alcance de experimentados y nuevos pensadores, los problemas teóricos y metodológicos que se han planteado algunos investigadores del cine latinoamericano, posibilitando el dialogo con aquellos “desconocidos” que poseen temáticas en común, y sirviendo de puente para el encuentro; obviamente que los no expertos tienen cabida, aquellos que cercanos con el cine, lo gozan y lo viven.

A continuación los autores y sus propuestas:  

Pedro Adrián Zuluaga (Comunicador Social, Universidad de Antioquia, y Magister en literatura, Universidad Javeriana).
Cine colombiano: Las Historias de la Historia.
El artículo analiza algunos ejemplos de producción de discursos historiográficos y críticos sobre cine colombiano capaces de generar unos procesos de canonización, en busca de identificar condiciones sociohistóricas que los determinaron. Apunta asimismo, a establecer posibles elementos comunes en las obras que han merecido mayor atención de críticos e historiadores que se han ocupado del cine colombiano, buscando esclarecer las motivaciones que dirigen las dinámicas de exclusión e inclusión (pp. 14-24).    

-Eduardo Russo (Doctor en Psicología Social, Director del Doctorado en Arte Contemporáneo Latinoamericano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de la Plata).
Cine/Arte Contemporáneo: Sobre algunas experiencias recientes en el documental de creación argentino
Este artículo examina el documental contemporáneo y sus relaciones con el Art World a partir del planteo de un modelo de crisis formulado por Rick Altman, en la encrucijada de teoría e historiografía cinematográfica. Propone la consideración conjunta de la radical transformación del mundo del arte contemporáneo y un giro del estatuto del cine mismo, que redefine la práctica del documental y su espectador. Sin pretender abarcar una historia de las relaciones entre documental y arte, ni intentar un panorama exhaustivo del actual documental argentino y sus contactos con el arte, el objetivo es esclarecer cierta lógica relativa a la articulación entre el cine y el arte contemporáneo, que encuentran en el documental un punto crucial. El análisis de cuatro exponentes del presente documental de creación argentino en dialogo con las artes visuales  y la música, permite detectar estrategias comunes que redefinen no solamente modos de documentar, sino también el estatuto del documental mismo como práctica artística, inserta en el mundo que extiende en pantalla (pp. 26-39).

-Luis Duno-Gottberg: (Profesor asociado de estudios caribeños y cine en Rice University).
Mirada y Exclusión en el Cine latinoamericano: Insumos para la Crítica    
El presente ensayo ofrece una propuesta para la sistematización  y manejo de un apartado teórico que permite el abordaje de la relación  entre “mirada” y “marginalidad / marginación”. Partimos de la siguiente premisa: los discursos visuales generados en América Latina constituyen una mirada al margen por constituir una perspectiva periférica que, a un tiempo, genera sus propias subalternidades. Procedemos luego a trabajar una serie de ejemplos que muestran “juegos de miradas”, es decir, dinámicas del poder y la representación. Trabajamos con películas ampliamente conocidas, que permiten explorar la tríada de “representación”, “sujeto” y “poder”. En efecto, hablar de “mirada” y “marginalidad” es tratar ineludiblemente con estos tres ejes fundamentales, los cuales atraviesan toda discusión sobre clase, raza, etnicidad, género, sexualidad y sus concomitantes articulaciones (o significaciones) en el campo de la violencia y la exclusión (pp. 40-63).

-María Fernanda Arias Osorio: (Comunicadora Social y Maestra en Comunicación y Diseño Cultural Universidad del Valle, candidata doctoral en Comunicación y Cultura, Universidad de Indiana)    
Cine Clubes en Cali: El Cine en la Periferia
Este artículo analiza el desarrollo de las nociones de cine nacional generadas en la cultura cinematográfica constituida alrededor de los cineclubes n Cali, Colombia, desde mediados de los cincuenta hasta principios de los ochenta, centrándose en las prácticas de exhibición, recepción, critica y producción cinematográfica de cuatro cineclubes: el Cine club la Tertulia en su etapa desde mediados de los cincuenta hasta finales de los setenta y, en los setenta, los cineclubes Casa de la Amistad de los Pueblos, Nueva Generación y Cine Club de Cali.  Se argumenta que la diversidad de posiciones  ante el cine nacional y su variabilidad a lo largo del periodo analizado estuvo  ligada al modo en que las nociones de cine colombiano estuvieron definidas por diversas consideraciones de clase social, generación, raza, género y por posiciones estéticas y políticas divergentes. A modo de conclusión, se plantea la necesidad de asumir las nociones de cine nacional como un campo de lucha simbólica en permanente relación con prácticas específicas y de asumir para su estudio diversas opciones metodológicas más allá del análisis textual de las películas (pp. 64-86).    

-Juan Antonio García Borrero (Miembro de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica).
Para una Nueva Historia del Cine Cubano
Este ensayo desafía la historiografía “ICAIC” centrista del cine cubano y aboga por la necesidad de una nueva historiografía, holística, que asuma plenamente el patrimonio audiovisual de la isla sin binarismos o generalizaciones fáciles. Esta nueva historiografía, una revolución copernicana para el estudio del cine cubano, resistirá todos los movimientos totalizadores –como las periodizaciones fáciles y perspectivas centristas- para enfocar y mirar desde las transiciones, los márgenes y lo sumergido. Y, en el contexto de las nuevas realidades tecnológicas de la investigación en el siglo 21, también resistirá la voz del experto para empezar a establecer conversaciones e intercambios verdaderos (pp. 88-97).

-Guillermo Pérez  La Rotta (Cineclubista y filosofo, docente de la Universidad del Cauca).
Intersubjetividad y Ser –del- Mundo en el Filme: Nuestra Voz de Tierra, Memoria y Futuro    
El artículo piensa el filme en cuestión, desde una lectura histórica y fenomenológica, tejiendo relaciones con un pasaje de El carnero. Se advierten sentidos semejantes acerca del demonio, en la imaginación de los indios del Cauca y en la de Rodríguez Freyle. Pero, para aquellos el espíritu del mal está valorado de una forma que invierte la tradición católica. Al final del texto se reflexiona sobre la repetida insistencia que históricamente hacen los enemigos para satanizar al contrario (pp. 98-113).

-Moira Fradinger (Doctora en literaturas Comparadas de la Universidad de Yale donde ejerce igualmente la docencia).
Volver sin la Frente Marchita. Nuevas preguntas al cine Militante de los Sesentas   
Este ensayo propone volver a mirar el cine latinoamericano de os sesentas-setentas a al luz de preguntas en torno a la relación entre cine y política. Se argumenta que la tendencia ha sido considerar dicha relación como instrumental, es decir, como si la política le fuera exterior al cine, y se propone ver este cine como una máquina de pensar las contradicciones internas de la política que lo inspiró. El núcleo del ensayo gira alrededor de analizar el dilema que el público significaba para este cine, en tanto y en cuanto dicho público era imaginado como agente del cambio social. Se mencionan ejemplos como Tire Dié de Birri, Faena de Ríos, Ceramiqueros  de Gleyzer y se analiza más en detalle el caso de Ya es tiempo de violencia de Quique Juárez (pp. 114-134).

-Claudia Ferman (Doctora en Español de la Universidad del Estado de Arizona, profesora asociada de la Universidad de Richmond).
Indígenas, Indigenistas e Indigeneidad en el Cine Latinoamericano reciente: Video Nas Aldeias, Juan Mora Catlett, Claudia Llosa     
El ensayo propone un marco crítico transnacional y transmediático, que permite una perspectiva comparatista y transcultural. Esta aproximación crítica se aplica a la reflexión de un breve corpus de películas extraídas de la vasta producción audiovisual asociada con la representación de voces indígenas/indigenistas, en el especio nacional y continental, en los últimos años. Se propone que esta producción, que se gesta entro y en asociación con movimientos políticos, sociales y culturales de implicaciones históricas, responden al acontecimiento de la indigeneidad, noción propuesta por Jeff Himple, antropólogo y documentalista. Las películas que se discuten son: Pirinop (Mi primer contacto, Brasil, Video Nas Aldeias, 2007); Eréndira Ikikunari (México, juan Mora Catlett, 2006);  y la teta asustada (España-Perú, Claudia Llosa, 2009) (pp. 136-157).

-Lauro Zavala (Doctor en Literatura Hispánica, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco UAM-X).
Teoría del Cine y Epistemología en la Región Iberoamericana
En este trabajo señalo la existencia de tres formas de aislamiento que sufren los estudios sobre teoría del cine en la región iberoamericana (España y Latinoamérica), y que han generado la inexistencia de una teoría del cine de alcance universal producida en español. Estas formas de asilamiento son: una insularidad interior entre los países de la región, donde se sufre de una casi inexistente distribución de películas, libros e ideas producidos en español; una insularidad exterior de los países de la región (donde hay una herencia europea, principalmente francesa) con los estudios producidos en las universidades  de Estados Unidos, Canadá e Inglaterra (que son de carácter casuístico y pragmático, fuertemente orientados al trabajo pedagógico), y la insularidad disciplinaria de las ciencias sociales (que han sido abrumadoramente dominantes en los estudios latinoamericanos sobre cine) con las aproximaciones humanísticas (pp. 158-175).

-Isis Sadek (Profesora asistente University of South Carolina).
Notas para una lectura Arqueológica del Cine Documental: producción de Conocimiento y Lógicas Espaciales en el Documental Argentino de Mediados del Siglo pasado.
Centrándose en el mediometraje argentino Tire dié realizado entre 1956 7 1958 por Fernando Birri y sus alumnos dentro del marco de la incipiente escuela documental de Santa Fe, este trabajo caracteriza esta película pionera en relación con una formación discursiva que reflexiona sobre la identidad nacional y la modernización al producir conocimiento sobre el territorio y los distintos espacios que lo constituyen. Esta formación discursiva se despliega en ensayos, cortos documentales estatales de promoción y en varias hebras de la imaginación política desarrollista. El método analítico ensayado aquí permite situar Tire dié en una posición de ruptura respecto de estos textos de acuerdo con su función de contrainformación, al mismo tiempo que sugiere la existencia de una relación de continuidad con dichos textos al retomar énfasis temáticos, motivos, lógicas y prismas epistemológicos que están en la base de la eficacia retorica de estos antecesores (pp. 176-191).   

Nota final
Como ocurre con los libros compilatorios, la mayoría de los textos corresponden a extractos de pesquisas más amplias que en el momento de la publicación continuaban su proceso investigativo. Los diversos temas orientados en un foco de estudio dedicado a nuestras imágenes en movimiento latinoamericanas, posibilitan vislumbrar puntos de encuentro y desencuentro en las formas narrativas  de ficción y documental; también en aspectos concernientes a la crítica, escritura, divulgación y forma de afrontar el hecho cinematográfico a través de las diversas posturas teóricas y metodológicas heredadas de marcos ajenos, y apropiados a las necesidades de nuestros gustos individuales y colectivos.              




31.10.13

El río Guadalajara

Para muchas poblaciones colombianas el río que las atraviesa significa un recurso importante para su desarrollo hídrico en aspectos ambientales, económicos, y -la más importante de todas-, su consumo diario. Valores exclusivos que mínimamente son devueltos en acciones encaminadas a su protección, y que pueden observarse en su contaminación y caudal en espacios céntricos de sus entornos, como ejemplo el río Bogotá, el río Cali, y el caso que nos compromete en este texto. A través de las anécdotas el blog que se pública dedica algunas líneas al río Guadalajara, con lugares comunes para los que han visitado sus aguas expresados en tres momentos: al ser espacio de paseo escolar, símbolo de calamidad, y un lugar para todos.


Primer chapuzón: paseo de escuela
De vez en cuando el profesor Ramírez decidía sacarnos de paseo al río de las piedras, desde la escuela Manuel Antonio Sanclemente subíamos por la carretera destapada al ritmo deportivo del maestro, entusiasmados por la famosa varita que invitaba a no quedarnos atrás. Pasando por el Batallón Palacé, espacio estratégico que años atrás nunca “percibió” la presencia de los paramilitares a escasos cuarenta minutos entre la Magdalena y Guaqueros; luego “el charco del burro”, tal vez con la misma anécdota de sus similar caleño; la bocatoma y sus túneles para el arte de “sígame está pues”; a su lado “burbujas”, donde una sola fumarola de bareta se mezclaba con la gorobeta y el aíre; más adelante un metedero llamado “villa del río”; prosiguiendo se encontraba la granjita, bañadero preferido por muchos por sus pilones de cemento; el panorama se alternaba con algunas casas, un motel, sitios de venta de “fritanga”, tiendas, y antes de llegar a “puente negro” y pasar los dos “coscorrones” por su empinada subida, nos quedábamos en un espacio propicio para disfrutar desde las diez de la mañana hasta las tres de la tarde, regodeo total que incluía risas, burlas, bolas de arena mojada en la espalda de los descuidados, la infaltable pelea a escondidas para resolver viejos problemas, la búsqueda frenética de esos pequeños peces feos llamados corronchos debajo de las piedras, y el compartir el almuerzo con todos: los que traían mucho, los que traían poco, los que nada traían.        



Segundo chapuzón: una extraña muerte “burlesca”
Otro día, un viernes en el puente que da entrada al barrio El Albergue, donde queda el límite del Colegio Académico, y las aguas del Guadalajara están disminuidas, nos encontramos ante un tumulto de estudiantes –los que iban para el Gimnasio Central del Valle en dirección contraria a los que andábamos para el Académico-  mirando hacia el fondo del recorrido un poco turbulento del río,  la escena era perturbadora, morbosa y hasta irónica en los comentarios que se oían, un hombre yacía muerto boca arriba con la protuberancia de su estomago, hasta que la “fiesta” termino, y los policiales ordenaron desalojar el sitio para la movilidad y hacer el levantamiento del cadáver. Al día siguiente la noticia era absurda, el finado sufría de hidropesía, y había sucumbido en las mojadas piedras del Guadalajara, con comentarios que iban y venían con la rapidez de un pueblo chismoso donde todo muerto se sabe, conoce, crítica o vanagloria, y particularmente el occiso que trascendía en popularidad con un cuento negramente cargado de humor bugueño con noticia de segunda en El Tabloide y El Caleño, confirmando que en el velorio la ataúd nunca pudo cerrarse ante el tamaño del vientre, y el tumulto de personas que acudían a ver tan misteriosa escena trasladada a su sepultura en medio de la algarabía y los curiosos que deseaban ver como era su entierro.             

Tercer chapuzón: el río de todos
El río se convierte en escenario de encuentro familiar los fines de semana para el tradicional paseo de olla, evento que con el pasar de los años se busca más arriba de lo acostumbrado para evitar tumultos y encuentros con otros paseantes, y en fechas festivas donde el agobiante sol es motivo de excusa para rematar “la juma de ayer”. Espacios para encuentros amorosos, ladrones en la caza de desamparados bañistas, y pescadores fortuitos entusiasmados en pescar alguna sabaleta, suman al paisaje de un día cualquiera del año con buen clima, obviamente con cambios que algunos critican y otros valoran en asuntos como la pavimentación de la vías de acceso a la zona montañosa, y la cada vez incesante urbanización, lo que ha traído más contaminación, y el deterioro de ese recurso natural básico para la ciudad de Buga. También como paisaje alterno a practicas deportivas en bicicleta, al trote y a pie; como  escenario de un acto extremo, sin importar riesgos y condiciones de seguridad, galladas de jóvenes subían con neumáticos de llantas de camión infladas para tirarse en algunos tramos donde las corrientes eran fuertes y las piedras servían de pared de rebote, en algunos casos saliendo y repitiendo la acción hasta el cansancio; y para nuestros ojos, en tiempos de invierno, verlo crecido, enfurecido, y marrón en busca del río Cauca, todo un espectáculo, no tanto para los afectados por las inundaciones que han asentado sus viviendas en las riveras y sufren las consecuencias de una pésima planificación municipal o urbanística.      

Nota ambiental
Volver al río debe ser una causa importante para los encargados de la enseñanza escolar, realizar actividades encaminadas a su conservación y limpieza podría ser el principio de una educación alterna en los escenarios familiares bugueños tan acostumbrados a utilizar las aguas del Guadalajara para su divertimento y usufructo. Aspecto que seguro algunos docentes han realizado o incentivado, pero que no debe sucumbir ante el presente que tiene nuestro río, y su futuro incierto ante las amenazas ambientales que se observan cada metro recorrido desde la carretera panamericana hasta su nacimiento.      

Imagen
Biblioteca Departamental Jorge Garces Borrero y BEYMAN E. VELEZ SANCHEZ. Puente sobre el río Guadalajara y 603269. BUGA: Biblioteca Departamental Jorge Garces Borrero, 1963. 20X25.
Tomado el jueves 31 de octubre de 2013].Disponible en Biblioteca Digital. Universidad Icesi.
http://hdl.handle.net/10906/58127